
Es un compromiso con la misma vida, la sociedad y , para las personas dignas, representa la supervivencia de la raza humana. Es un compromiso que contraen los esposos entre sí, y con Dios. Se trata de una clase de compromiso, en la que encuentra la propia realización y satisfacción mutua, amor y paz, compasión y serenidad, bienestar y esperanza. Esto es así porque el Islam considera al matrimonio, ante todo, un acto virtuoso, un acto de devoción responsable.
El control sexual puede ser un triunfo moral; la reproducción, una necesidad o servicio social; y la salud estable un gratificante estado mental. No obstante, estos valores y objetivos del matrimonio pueden recibir un sentido especial si se ven reforzados, si se entrelazan con la idea de Dios; esto es, si se conciben como compromisos religiosos y se interiorizan como bendiciones divinas. Este es el punto clave del matrimonio en el Islam. Parasfraseando algunos versículos, se exhorta a los humanos a temer a Dios que los creó de un solo ser, del cual creó a su pareja, y de ambos hizo descender a innumerables hombre y mujeres. Fue Dios quien creó a la humanidad de una sola persona, y creó de ellla una pareja para que él encontrarra consuelo y descanso en ella. Y entre sus signos está el de haberos creado esposa de vuestra misma especie, para que convivivéseis con ellas, y os vinculó por el amor y la piedad. Por cierto, que en esto hay signos para los sensatos. Incluso en los momentos más difíciles de la vida matrimonial, y en medio de litigios y disptas legales, el Corán recuerda a las partes la ley de Dios; les ordena que sean amables entre sí, verdaderamente caritativas y, sobre todo, respetuosas con Dios.